Tengo que inventarme una buena excusa, vamos piensa.
-¿Anoche? ¿Pues dónde iba a estar? En mi habitación.
-No mientas. Allí no estabas. Tu madre fue a llevarte la cena y no estabas.
-Y supuse que estabas en el baño, pero entré y no estabas, entonces vi... -traga saliva- vi la ventana abierta.
Pues que bien. Si que me pilló, tengo que apuntarme que debo de cerrar el pestillo de la puerta cada vez que entre en mi habitación.
-¿Dónde estabas, ______? Responde de una puta vez -grita mi padre alterandose.
Me sobresalto de la silla. La mano de mi madre acaricia el pelo de mi padre, tranquilizandolo.
-Está bien... Me sentía mal por lo de anoche, ya que insinuaste que soy puta, entonces me fui a dar una vuelta, no quería estar en esta casa más, pero después pensé que estaba mal y volví -mentí en lo del final, no le iba a decir que había estado con un asesino. Lo que me faltaba es que me montara un drama.
-Bien, ya puedes vestirte y ir al instituto y cuando acabes, te quiero derechita aquí, ¿vale?
Asiento y salgo de la cocina. Gruño y subo las escaleras hasta entrar en mi habitación. Me quito el albornoz y me meto dentro de mis pantalones pitillos y de mi camiseta ajustada blanca. Una chaqueta vaquera por encima y un florido fular por el cuello. Me calzo con las convers negras que tenía puestas y recojo mi pelo en una cola de caballo y cojo mi mochila, colgandomela en la espalda.
-¿Estás lista ya, ____? -grita Cody desde abajo.
-Que si, ya bajo, joder. Ya no me dejan ni prepararme.
-No hables así, ____ -grita mi madre después-vas al instituto no a una fiesta, date prisa o nos vamos sin tí.
Suspiro y me miro en el espejo contemplando mi resultado.
Bajo las escaleras rápidamente. La puerta estaba medio cerrada. La abro del todo y miro a todos lados para ver si no me han dejado tirada y tengo que ir a pie hasta el instituto.
Por suerte, veo el coche de mi madre arrancado a punto de irse. Corro hacía él.
-¡Mamá, espera! -abro la puerta del copiloto pero me encuentro con Cody sonriente - ¿Cody? Bajáte, ese es mi sitio.
-Hoy no. Siempre estás tú, ____ -se defiende el mismo.
-¿No sabes que los niños pequeños no deben de ir en ese sitio?
-Tampoco soy tan pequeño, que tengo 2 años menos que tú -se cruza de brazos.
-¡Mamá! -le miro.
-No, si parece que tú eres la menor -niega- sube al coche, vamos a llegar tarde por tu culpa.
Suspiro y me meto en la parte de atrás después de cerrar fuerte la puerta de Cody. Me apoyo en la ventana. ¿Porqué tendré tan mala suerte?
El castigo, el asesino, después la pillada... Ahora esto. ¿Qué más me puede pasar?
-_____, _____ -susurra Cody moviendome.
Abro los ojos y le miro, la boca se me abre provocando un bostezo. Y cuando yo bostezo delante de mi hermano, él también lo hace. Reímos bajito.
-¿Qué pasa, Cody?
-Hemos llegado -hace una señal con la cabeza hacia el edificio llamado 'Instituto' con apodo llamado 'Infierno'.
Asiento y me levanto. Cody me coge del brazo y me susurra:
-Y trata mejor a mamá. Sé que te cansa a veces, pero no seas así con ella, ¿vale?
Le miro, transmitía cierta tristeza en esos ojos verdosos.
-Tranquilo, tendré más cuidado la próxima.
-Venga, vas a llegar tarde -dá palmaditas en mi hombro y dá un pequeño empujón hacía que camine hacía el instituto.
Suspiro al llegar a la puerta. A aguantar 6 horribles horas aguantando a insoportables profesores.
-¡______! -me abraza mi mejor amiga.
-Ey, Bella.
-¿Y esa cara?
-Nada, no me he despertado de buen humor.
-¿Dónde estuviste ayer? No me cogiste el móvil.
-No me sonó.
-Bueno,¿te encuentras bien? Estás algo pálida.
-SI, si estoy bien. Solo he dormido mal -sonrío falsamente.
Ella se encoge de hombros y abre su taquilla, coge un par de libros y la cierra.
Se gira y sigue con la mirada a un chico, que al pararse en frente de nosotras, me guiña un ojo y sigue caminando.
Bella me mira sorprendida, pero su rostro se va poniendo pálido, como si hubiera visto un fantasma.
-Ey, ¿qué te pasa, Bel?
-¿Sabes quién era ese?
-¿Quién?
-Es Danger, dime porfavor que no has hablado con él ni nada.
-No entiendo, ¿porqué no debería de hablar con él? ¿Y porqué le llamas Danger? Suena a peligro.
-¡Es que es peligroso! -grita ella. Todos se giran a mirarnos, a los pocos segundos se vuelven a girar. Bel suspira- porfavor no te acerques a él. Me han dicho muchas cosas que él hace...- un escalofrió recorre por su cuerpo haciendo que ella se encoga- porfavor, ¿me lo prometes? -me mira con tristeza.
-Claro, no te preocupes...
Odio mentirle, pero no puedo decepccionarla diciendole que ayer ví como mató a alguien, después me "secuestró" y bueno, todo lo demás que pasó.
Nos fuimos a clase. Me senté en mi pupitre. Una chica de pelo rubio, se acercó amí con un papel doblado, me lo dió y se fue.
Lo meto debajo de la mesa y lo abro.
"¿Puedes salir a las 10:30 a la entrada? Necesito hablar contigo de una cosa que no me dió tiempo decirte. Porfavor, necesito que vengas".
Miro a todos lados buscando a la chica para preguntarle si era una broma o no, pero no la encontré.
Las clases avanzaron, la hora se acercaba y yo no sabia que hacer.
Arranco un trozo del final de mi libreta de 'Historia' y apunto:
"Bell, ¿puedes hacerme un favor?".
Lo doblo e intento llamar la atención de mi amiga. Tiro de su pelo haciendo que se gire como la niña del exorcita.
-¿Qué quieres? -susurra.
Alzo la nota y la coge, se gira.
A los pocos segundos el papelito cae en mi mesa. Lo abro.
"Claro, ¿qué pasa?".
Arranco otro trozo gracias a que la letra de mi amiga es enorme y ocupa todo el papel.
"¿Puedes cubrirme en la siguiente clase? Es que me encuentro mal y voy a tomar un poco el aire".
Se lo lanzo rezando que acepte mi petición.
"Mmm, claro que sí, ¿quieres que te acompañe?".
Piensa ______, piensa. ¡Ya sé!
Hago un tachón y escribo.
"No, sé que no quieres perderte ningnuna clase. Yo tardaré poco, no te preocupe".
Se la lanzo, la lee y me manda una mirada aceptada. Sonrío para mis adentros. Hay veces que llega a ser muy cabezota.
Toca el timbre y cojo mis cosas. Abrazo a Bella y me voy hasta las taquillas. Guardo mis libros y miro la hora; 11:20. 10 minutos nada más.
¿Quién será el que quiere hablar conmigo? ¿Y sobre qué?
Todos los alumnos se van a sus clases repectivas. Cuando no veo moros en la costa me dirigo hasta la salida.
De espaldas a mi, me encuentro con la espalda de alguien familiar. Chaqueta de cuero, pantalones caídos negros, supras negras, pelo castaño tirando a rubio.
Abro la puerta empujandola y llamando la atención del chico. En cuanto le veo la cara, ya sé porque me resulta familiar. Él sonríe al verme.
Danger.
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