domingo, 28 de julio de 2013

Capítulo 8.

-¿Qué mierda haces aqui, Bieber?- alzo las cejas.

Suelta una carcagada.

-Te llevo al instituto.
-¿Y porqué crees que estoy tan loca como para hacer pedazo barbaridad?
-Porque supongo que prefieres venir conmigo antes que con tus padres, ¿no?
-Pues no. No sé ni que haces aquí. Ni como has sabido que esta en mi casa.
-Pues porque ...-se lame los labios- soy listo, nena.
-No me llames así.
-¿No te gusta, nena?


Aprieto los puños.


-¿Quieres que baje y te de un par de ostias? Creo que te vendría bien.
-Por tu bien, yo no haría eso.

Suelto una carcagada.

-¿Qué me vas ha hacer? ¿Me vas a matar como al hombre de la otra noche?

Y nada más acabar la frase, sé que la he cagado. No tuve que soltar esas estúpidas palabras.
Su rostro se vuelve rojo, sus manos se envuelven en puños. Se puede notar como los aprieta. Con fuerza. Mucha fuerza. Sus nudillos se ven blancos desde aquí arriba.
Trago saliva. Su mirada se encuentra con la mia. Sus ojos mieles se vuelven oscuros y profundos. Llenos de odio.


~Narra Justin ~


¿En serio me lo tiene que recordar cada 5 minutos?
Sus ojos se vuelven miedosos ante su visión. Estaba contemplando la ira que se apoderaba de mi.


-¡__________! ¡Vamos que tenemos que irnos! ¡Llegamos tarde! ¡O bajas... O vas andando! -los gritos de la madre de ella, la despiertan de su estado de shock.
Su cabeza se sacude haciendo que su pelo, ya desalvorotado por el viento, choque con su cara.
Su tronco se gira, mirando hacia la puerta.

Agito la cabeza alejando la ira de ella.

-¿Te vienes?

Su cabeza se gira rápidamente; mirandome como si tuviera 5 cabezas.

-¿Qué me dices?

Frunce el ceño no muy segura.

-No te voy a comer, en serio.

-Mamá, me voy andando que aún no he terminado -grita.

Desaparece por unos segundos; pero vuelve con su mochila negra con florecitas en su hombro. Se sienta sobre la ventana. Se inclina hacia delante, enganchando sus manos en la tubería de al lado de ella. Se desliza por ella y cae de pie en el suelo.
Mi subconciente le está aplaudiendo ahora mismo.

-Wow, no pensé que supieras hacer eso -le miro de arriba abajo y seguidamente una sonrisa burlona aparece en mis labios.
-Hay muchas cosas que no sabes de mi -sonríe; metiendo un mechón de su pelo detreás de su oreja.
-Así que has cambiado de opinión, ¿no?
-Vas ha hacer que cambie como sigas hablando.
-Que genio. ¿Siempre eres así?
-¿No te cansas de repetir siempre lo mismo, idiota?

Abro mucho los ojos al escuchar su respuesta. Esta chica quiere que le mate.

-¿Qué es lo que te pasa, Bieber? ¿Te ha comido la lengua el gato? -una sonrisa victoriosa deslumbra su rostro.

Alguien está ganando puntos para matarla.

-Yo que tú no me pasaba-le advierto.
-¿Porqué? -su cara se frunce.
-Sabes muy bien porqué.

Su cara se pone pálida. Bingo. Lo ha descubierto.

-Mejor... Vámonos... -balbucea mirando al suelo.

La contemplo. Su pelo cae a cascadas por delante de ella, tampando su rostro. Sus manos estan entrelanzadas sobre su costazo derecho, inclinandola hacia un lado. Su pie izquierdo está haciendo círculos en el suelo, con la punta de este.
Saco de mi bolsillo las llaves del coche. Pulso el botón que lo abre. Sus ojos rápidamente se alzan, mirando al coche. Abro la puerta del conductor, dejando caer mi cuerpo dentro. Ella sigue mirandolo.

-¿Te vas a quedar ahí todo el día? No tenemos mucho tiempo si no quieres llegar tarde.

Su cuerpo se pone rígido. 

-Vamos mujer,  el timbre sonará dentro de 5 minutos, así que sube al coche o llegarás tarde.

Sus pies automáticamente empiezan a desplazarse por el suelo llegando a la puerta del copiloto. La abre, deja su mochila a sus pies, justo después de haber entrado.
Arranco; haciendo que el coche cobre vida.

La siento inquieta.

-¿Te pasa algo? -pregunto, evitando que una nube de tensión se acumulara entre nosotros.

Su cuerpo se tensa.

-No. Nada -susurra llevando sus ojos hasta la ventanilla del coche.
-Yo no diría que nada.
-Pues no te ilusiones, no me pasa nada -murmura.

Rodando los ojos; aparco el tema.
Pasando del tema, meto un cigarrillo en mi boca, aspirando el aire. Bajo la ventanilla, echando todo el humo consumido por ella haciendo que no se acumule dentro de el espacio.


-Bueno, ¿quieres que te lleve a casa luego? -me apoyo en la pared al lado de su taquilla.
El pasillo se mantenía vacio. Las clases habían empezado unos minutos atrás.
Cerrando la puerta azulada de su taquilla, sus ojos se encuentran con los mios.

-Paso de más lios, Bieber. Iré andando, como de costumbre.
-¿Segura? Ami no me importa acercarte.
-¿Porqué estás tan pesado? No sé, no te entiendo. ¿Porqué estás todo el día detrás mía? ¿O vijilandome?

Mis labios se fruncen.

-¿Porqué, Justin? -dicen cansada.

Paso mi lengua por mis labios, poniendome derecho. Realmente no tenía ni idea de la respuesta. Según Ryan, era para vigilarla; pero... ¿En realidad era por eso?

Niega suspirando. Se gira caminando hasta la puerta de la clase que le tocaba.
¿Porqué me a preguntado eso?

-¡____! -grito. Pero ella ni se inmutó en darse la vuelta y mirarme por unos segundos; prefirió seguir su camino hacía su aburrida y triste clase.




~Narra _______ ~


 
Todas las miradas se dirigieron ami en cuanto aparecí por la puerta.

-Señorita, ____, ¿se puede saber porqué llega 10 minutos tardes?

Ruedo los ojos.

-Sí.

La señora Rodriguez abre mucho los ojos ante mi respuesta.

-Me he quedado dormida. ¿Vale? No estoy de humor.
-No es mi culpa que no estés de humor, así que siéntate y cállate, ¿de acuerdo?

Ruedos los ojos y me siento en mi sitio, al lado de Bel.

-¿Dónde has estado? -me susurra.
-En la cama -suspiro.
-¿Qué te pasa?
-No tengo ganas de hablar, solo de que acaben las clases y pueda irme a casa de una maldita vez. Entre mis padres y Ju...-me callo de repente.
-¿Y qué? -pone una mueca- No te he oído bien.
-Nada nada...
-¿____? ¿Qué me estás ocultando?
-¿Yo? Nada.
-______, se supone que soy tú mejor amiga, ¿qué me estás ocultando?
-Vale, vale... -piensa _____, piensa. Porfavor, no la cagues. Como lo delates, te mata- Mis padres me han castigado. Es eso.

Suspira.


Las clases acaban.

-Porfin, joder -me quejo; tirando todos mis libros dentro de la taquilla.
-Si que tenías ganas -ríe mi mejor amiga a mi lado.
-¿Sabes de  lo que tengo ganas? De llegar a casa y ponerme a escuchar música, hacer los deberes de mierda y darme una ducha y a dormir. Es lo único que quiero hacer.

Suelta una carcagada. Salimos del instituto hasta el aparcamiento.

-¿Quieres que te lleve a casa? -busca las llaves de su coche rojo por su bolso marrón.

Niego. Pero una bofetada virtual choca en mi cabeza, sabiendo que ella no me había visto.
Un silvido me llama la atención. Miro por detrás de Bel. Mi cuerpo se tensa al ver el cuerpo de Justin apoyado en el capó de su coche negro.
Su mirada se clava en la mía, duramente.

-¿_____? ¿Te pasa algo? -su cuerpo se gira- ¿Justin? -sus ojs se vuelven hacia los mios. En ellos veo el miedo que el cuerpo de Justin le ha proporcionado -Dime que no tienes nada que ver con él. Porfavor, _____ -su voz salió temblorosa de sus labios.

Trago saliva. Odio mentirle. Es mi mejor amiga y sabe todo sobre de mi desde que éramos unas mocosas. Lo siento, es por nuestro bien amiga.

-No, no tengo nada que ver con el. Es más, no he hablado con él desde aquella vez que nos lo encontramos en el pasillo. Así que no te preocupes.
-¿De verdad? ¿No me estás mintiendo?

Asiento.
De sus labios sale un pequeño suspiro.

-¿Nos vemos mañana?

 Asiento por segunda vez.

-Hasta mañana -sus brazos envuelven mi cuerpo, dándome un fuerte apretón.
-Bye cariño -beso su mejilla.

Su cuerpo delgado y alto se mete en su coche arrancandolo y saliendo de allí. Una vez que desaparece  de mi vista y la de todos, vuelvo mi mirada hasta la de Justin. Lo primero que encuentro son sus labios a milímetros de los mios. Abro muchos los ojos al encontrarme con sus ojos.

-¿Justin? -susurro conteniendo mi respiración que empezó a acelerarse.
-¿Quieres que te lleve? -susurra, una de sus suaves manos se coloca en mi cuello acariciando mi mejilla con su dedo pulgar.
-Justin... -mi voz sale temblorosa al sentir su tacto contra mi piel-¿Se puede saber que haces?

Su lengua gorda y brillante pasa por sus labios gruesos y carnosos, dejandolos brillantes gracias a su saliva.
Su rostro se acerca poco a poco al mio hasta dejar nuestros labios a punto de rosarse.
Suspira en mis labios dejandome saborear su olor a menta.
Por miedo a lo que pueda hacer, me mantengo quieta solo observando sus moviemientos.

Unos pitidos se escuchan al otro lado del aparcamiento. 
Nuestros ojos se dirigen hasta aquel sonido. Un chico de pelo rubio y alto sale de aquel coche negro. Su cuerpo estaba envuelto por unos pantalones grises caídos, una camiseta blanca con su cuello en forma de 'U' y su chupa de cuero.

-Mierda... -susurra Justin- mañana nos vemos- me suelta de su agarre y camina hasta aquel coche.

¿Qué es lo que acaba de pasar? ¿Iba a besarme?

Sacudo la cabeza bien la escena de ellos dos hablando en voz baja. El chico que salió del coche le da una pequeña colleja en la nuca de Justin provocando que Justin le diera un puñetazo en el hombro.
Los dos cuerpos se meten en el coche, el chico arranca y pasan por mi labio, siendo mirada por las miradas de los dos.

No entiendo nada.